domingo, noviembre 1

poemas p

En vano

laberintos incansables del tiempo y la memoria
nos dijimos adios en la tarde hostil de primaveras;
otros rios bajaron suaves con brisas niveas
y los frescos frutos nos arrojaron el dia.

como cantar tardes sin pasar las ideas
entre una esperanza hostil que puede mirar
el rencor y el miedo sin poder juzgar
la culpa ante los ojos solos de la platea.

dime cual cielo naranja que pasa con discordia
si aquellas tardes nos acompañaron de culpa
o si las infantes historias fueron gotas de una
caricia sutil, y de agua y miel en esta historia.

Si es cierto!?. la comodidad de las palabras no
alcanza a explicar lo que ya es vano.